La IA nos obliga a repensar la seguridad y estabilidad del sistema financiero: – Actualidad cr

La inteligencia artificial promete transformar el sistema financiero. Los bancos de todo el mundo lo utilizan para detectar fraudes, analizar riesgos, automatizar procesos y fortalecer el servicio al cliente.
Sin embargo, a medida que aumenta la adopción, crece la preocupación entre las autoridades financieras, reguladores y especialistas: las mismas herramientas que ayudan a proteger el sistema pueden convertirse en una nueva fuente de riesgo.
Los analistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) ya han observado de cerca este fenómeno.
A principios de mayo participaron los investigadores Tobias Adrian, Tamas Gaidosch y Rangachary Ravikumar. una publicación En él, argumentan que la inteligencia artificial se está convirtiendo simultáneamente en una herramienta para fortalecer la seguridad financiera y en un factor que aumenta la complejidad, la velocidad y el alcance de los ciberataques.
Los autores advierten que el problema va más allá de la seguridad informática. La combinación de inteligencia artificial y amenazas digitales puede socavar la confianza en las instituciones financieras, alterar los servicios esenciales y afectar la estabilidad financiera.
Pero la preocupación no se limita al FMI. Desde hace varios años, autoridades regulatorias y organismos internacionales vienen analizando cómo la digitalización está cambiando el funcionamiento de los sistemas financieros y los riesgos asociados a esta transformación.
El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea resumió algunas de estas conclusiones en el informe Digitalización de las finanzaspublicado en mayo de 2024.
El documento describe un sistema financiero global cada vez más interconectado con nuevos participantes y riesgos que requieren diferentes capacidades de supervisión.
Organismos internacionales advierten que la inteligencia artificial fortalece las capacidades de defensa y análisis en el sector financiero, pero también trae riesgos sin precedentes que obligan a repensar la forma en que se protege la estabilidad del sistema. (Ilustración creada con inteligencia artificial)
Una tecnología que está cambiando el sistema financiero
La inteligencia artificial está presente en las actividades financieras: se utiliza para detectar operaciones inusuales, identificar patrones de fraude, evaluar riesgos y automatizar procesos.
El informe del Comité de Basilea señala que incluso se ha ampliado la capacidad de analizar grandes cantidades de información en tiempo real.
Pero las ventajas se ven compensadas por nuevos peligros. El mismo documento advierte sobre problemas relacionados con la calidad de los datos, posibles sesgos, dependencia de empresas que proporcionan tecnologías críticas y vulnerabilidades relacionadas con la ciberseguridad.
La preocupación no se limita sólo a la posibilidad de ataques más complejos. Esto incluye también la integración de nuevas herramientas sin perder capacidad de seguimiento y control.
Dos análisis publicados en enero de este año señalan sistemáticamente este riesgo. durante el informe Outlook 2026: las amenazas cibernéticas aumentarán a medida que las herramientas de inteligencia artificial se generalicenMientras el estudio publicado por Moody’s advierte que la inteligencia artificial está reduciendo las barreras técnicas para los actores maliciosos y permitiendo ataques cada vez más sofisticados y adaptables, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se centra en otro desafío.
en el estudio Supervisión de la inteligencia artificial en las finanzas: desafíos, políticas y prácticasseñala que los reguladores están luchando por mantenerse al día con la tecnología en rápida evolución, lo que plantea nuevos desafíos en áreas como la gobernanza, la transparencia y la gestión de riesgos.
El riesgo ya no es sólo tecnológico
El debate sobre la inteligencia artificial en el sistema financiero ya no se trata solo de software o infraestructura digital.
Para Jorge Umaña, investigador de la Facultad de Administración Pública de la Universidad de Costa Rica, el impacto de estas tecnologías obliga a ampliar la forma en que tradicionalmente se entienden los riesgos dentro de las organizaciones.
“El riesgo cibernético ya no será un problema técnico, sino estratégico”, explicó.
Su visión corresponde al desarrollo descrito por los autores del FMI. En su análisis reciente, sostienen que los riesgos asociados con la inteligencia artificial deben abordarse cada vez más desde la perspectiva de la resiliencia, la supervisión y la estabilidad financiera, y no solo como un desafío tecnológico.
Incluso advierten que ciertas características de estas herramientas podrían colocar algunos riesgos cibernéticos en la categoría «potencial». choques macrofinanciero.
Umaña cree que el análisis debería centrarse cada vez más en las consecuencias que se derivan del uso de estas herramientas, y no sólo en la tecnología que las habilita.
Costa Rica también se prepara
Los desafíos descritos por organismos internacionales ya son parte de la discusión en el sistema financiero de Costa Rica.
El Banco Central de Costa Rica, responsable de parte de la infraestructura que permite la operación de pagos y otras operaciones financieras esenciales para la economía, también analiza el impacto que la inteligencia artificial puede tener en la seguridad y funcionamiento del sistema financiero.
Pablo Villalobos, jefe de la instalación, explicó que la inteligencia artificial representa una oportunidad relevante para mejorar procesos y fortalecer las capacidades analíticas. Pero advirtió que la misma tecnología que amplía las capacidades de defensa también puede mejorar las herramientas utilizadas por actores maliciosos.
“La IA es un amplificador de capacidades, ya sean capacidades de defensa y protección o capacidades de ataque malicioso para los ciberdelincuentes”, explicó.
En su opinión, el reto de las empresas no es sólo adoptar estas herramientas, sino también hacerlo con mecanismos adecuados de seguimiento, seguimiento y gestión de riesgos, especialmente en entornos donde la continuidad de los servicios críticos es crucial.
Algunos de estos cambios ya se reflejan en la forma en que las instituciones financieras tratan con sus clientes.
La IA se utiliza para detectar operaciones inusuales, identificar patrones de fraude, evaluar riesgos y automatizar procesos. (Foto archivo/El Observador)
Raúl Rivera, consultor en ciberseguridad de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), explicó que los mecanismos de protección han evolucionado desde modelos basados principalmente en contraseñas hasta esquemas que incluyen autenticación multifactor, biometría e información contextual sobre hábitos y comportamientos digitales.
Rivera señaló que las empresas financieras ya no sólo se esfuerzan por proteger las transacciones, sino también por comprender patrones de comportamiento que les permitan detectar actividades inusuales y responder más rápidamente a las amenazas emergentes.
La preocupación también aparece en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2027, la hoja de ruta creada por el gobierno para guiar el desarrollo y despliegue de estas tecnologías en Costa Rica.
El documento identifica la resiliencia digital como un componente necesario para fortalecer la infraestructura crítica y reducir la vulnerabilidad a incidentes tecnológicos que puedan impactar los servicios esenciales.
Leer mañana: Los deepfakes y el fraude impulsado por la IA están aumentando la presión sobre los bancos y los clientes





