Exploradora de Nat Geo que visitó Costa Rica revela su misión – Actualidad cr









La exploradora, científica y artista de National Geographic Jenny Gil-Acevedo visitó Costa Rica para presentar su conferencia La historia invisible de las microalgas en el Centro Cultural Norteamericano Costarricense, una charla que mezcla ciencia, arte, accesibilidad e historias del campo para mostrar por qué estos diminutos organismos (responsables de más de la mitad del oxígeno que respiramos) son esenciales para la vida.
En entrevista con Grupo Extra habló sobre su carrera, los desafíos que enfrentó para convertirse en exploradora y la importancia de incluir a todas las personas en el aprendizaje científico.
Un sueño construido duro y a pesar de los obstáculos.
Convertirse en Exploradora de National Geographic, dice, fue un sueño que tardó mucho en hacerse realidad. Lo intentó 3 veces, incluso con duras críticas que la hicieron dudar de sí misma.
«Una vez salí llorando de una entrevista porque alguien me dijo que mi proyecto era terrible», recordó.
Sin embargo, lejos de desanimarse, decidió seguir adelante porque sintió que su idea tenía valor. Con el tiempo, su perseverancia fue la clave.
«No conocía a nadie en NatGeo. Este era mi proyecto y fue la pasión la que me abrió la puerta».
Su investigación muestra que lo microscópico puede tener impactos gigantescos. Explica que las microalgas producen más del 50% del oxígeno del planeta y que su comportamiento afecta a fenómenos cotidianos como el olor a mar o el olor a tierra mojada después de la lluvia, pero también están amenazadas. En su maestría descubrió que algunos protectores solares los afectan seriamente.
«Las nanopartículas entran en las células y mueren», explicó. Por eso insiste en que el público busque protectores seguro para arrecifes y no nanoconceptos que aún no están disponibles en todas las marcas del mercado.
Ciencia, arte y accesibilidad
Gil-Acevedo compagina su labor científica con el arte, la educación y la accesibilidad.
Diseña actividades sensoriales para personas ciegas, crea tintas y jabones a base de algas y desarrolla materiales educativos que permiten tocar, oler y comprender lo invisible. Gran parte de su inspiración proviene de su infancia.
“Mi mamá es maestra de educación especial y creo que tiene algo que ver, que ella ya estaba sensible para poder enseñar a todos. También tengo algunas dificultades de aprendizaje, como dislexia, entonces todo esto ya me ha sensibilizado para saber qué puede sentir la gente, que se siente excluida, que el material no es para ellos, entonces de ahí viene, y también veo que solo los voluntarios de la gente son especiales. en el mundo de la ciencia aprendiendo sobre las microalgas, porque siempre hay alegría”.
Ser exploradora también le llevó a experimentar dificultades físicas y económicas. Expediciones en diferentes países la han llevado al hospital en más de una ocasión y ha enfrentado lesiones en la piel, alergias severas y condiciones extremas. Sin embargo, asegura que todo vale la pena cuando ve el impacto en las comunidades con las que trabaja.
«Lo más poderoso es cuando las personas ciegas me dicen: ‘gracias por incluirnos’. Nunca lo olvido».
Su paso por Costa Rica estuvo lleno de descubrimientos y sorpresas. Destacó la biodiversidad del país, especialmente la bioluminiscencia del mar, los líquenes que brillan en la oscuridad y las raras microalgas que encontró en la zona del Arenal. También vivió un momento especial en su conferencia.
“El público tico se mostró tímido al principio, pero luego se dejaron llevar”, dijo entre risas.
Esa noche, los concursantes bailaron con ella, probaron yogur de espirulina y le hicieron preguntas que invitaban a la reflexión. Una de ellas, sobre por qué el sargazo flotaba en el Caribe pero no en el Pacífico, la dejó sin respuesta. «Y por eso fue una gran pregunta», dijo.
Para Gil-Acevedo, ser un explorador en el siglo XXI es más que una aventura.
«Lo que define a un explorador no es sólo viajar o descubrir. Es querer compartir. Ser un libro abierto».
Para las niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la ciencia o la exploración, dejó un mensaje claro.
«No tengas miedo, sigue tu pasión. Cuando realmente crees en lo que haces, se nota.»





