Ante una multitud que superó los 33,000 aficionados, el héroe local, Solomon Rondán, se convirtió en protagonista al anotar un penalti decisivo que permitió a su equipo tomar la delantera en el minuto 40 de la primera mitad. Este apasionante momento fue seguido por un incidente que involucró al jugador peruano Carlos Zambrano, quien tuvo un intercambio de palabras con el árbitro tras el juego, lo que generó tensiones en el ambiente.
Sin embargo, el partido no estuvo exento de polémica; cinco minutos después de la anotación de Rondán, Brian Rena llegó al segundo palo y aparentemente había anotado el empate, pero su gol fue anulado tras la revisión del VAR. El árbitro determinó que el jugador había tocado el balón con la mano antes de golpear la red, lo que suscitó protestas entre los jugadores y aficionados peruanos.
Durante los primeros compases del partido, ambos equipos se lanzaron al ataque, conscientes de la importancia de obtener puntos en esta crucial fase de clasificación. La intensidad del juego era palpable, sin que ninguno de los contrincantes mostrara signos de retroceso mientras buscaban la forma de vulnerar la defensa del adversario.
A medida que avanzaba la segunda mitad, el conjunto venezolano se enfrentó a una serie de oportunidades fallidas en el arco rival, lo que aumentó la presión en el campo. A pesar de que su sólida defensa logró resistir los embates, el equipo local no logró concretar, manteniendo al público en vilo hasta el final del encuentro.
Con esta victoria, la selección de Vinotinto ha dado un paso significativo en su camino hacia la Copa Mundial, acumulando hasta el momento un total de 15 puntos en la tabla de clasificaciones, lo que los coloca en una posición favorable para seguir luchando por su sueño mundialista. El próximo reto para el equipo será enfrentarse a Bolivia en su estadio el 15 de junio, un partido que se anticipa crucial en su búsqueda por la clasificación.
En el Estadio Memorial de Maturín, Venezuela ha demostrado ser un adversario formidable, consolidando su invicto en casa con un saldo de tres victorias, seis empates y cinco derrotas, lo que refleja el crecimiento del fútbol venezolano y sus aspiraciones en el escenario internacional.