Muerte masiva de peces en el río Rumo, Miramar: se sospecha de la mina Bellavista.

San José, abril () .- Durante el fin de semana pasado, se reportó un devastador evento en el que se observaron numerosas muertes de peces, camarones, cangrejos y otras especies acuáticas en el Río Ciruelas. Este incidente alarmante abarcó desde la zona conocida como El Salto-Cercano hasta la mina Bellavista, continuando hasta el Puente Negro y su paso hacia Río Seco. La comunidad local ha expresado fuertes preocupaciones, sugiriendo que la contaminación podría estar relacionada con los sedimentos que se filtran desde la mina, pero hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente la causa de esta carnicería acuática.
Varios testigos han manifestado que hicieron denuncias al Ministerio de Medio Ambiente y Energía (Minae), al gobierno local y al Ministerio de Salud, sin embargo, no está claro si se llevaron a cabo inspecciones o análisis sobre el estado del agua en el río. Cada vez que se acerca la Semana Santa, que típicamente atrae a numerosos visitantes hacia el área, la preocupación de la comunidad se intensifica, temiendo que la situación se agrave.
Sedimentos y quejas históricas
Dayana Rojas, quien ocupa el cargo de presidenta en la Asociación Civil de Pro Natura, dejó claro que la contaminación comienza en El Salto, donde se ha observado una descarga anómala de sedimentos: «La transmisión mantiene la fauna acuática del río intacta, pero a menos de 6 kilómetros, se reporta una mortalidad masiva». La mina Bellavista, situada en Miramar, ha sido objeto de numerosas quejas a lo largo de los años debido a alegaciones de daños ambientales. En octubre de 2024, el diputado Carlos Andrés Robles solicitó una inspección urgente por parte del Ministerio de Salud, mientras que el exsupervisor Diego Leonardo García planteó preocupaciones sobre los sistemas de impermeabilización y sus posibles fallas.
Autoridades a la vista
Rojas no se mostró satisfecha con la actuación del estado y criticó que no haya registros de actividades llevadas a cabo por la Comisión de Monitoreo Ambiental en los últimos diez años. Además, afirmó que Setena ha indicado que su archivo está «secuestrado» por un caso denominado ComeJén, que se relaciona con la gestión de desechos ilegales y la notoriedad de un ataque a las oficinas de Setena por parte de la policía judicial en junio pasado, donde varios funcionarios fueron señalados como sospechosos de corrupción.
Es importante recordar que recientemente, una mina clandestina en la zona colapsó, resultando en un fatal incidente con un muerto y un herido, lo que llevó a un llamado urgente para realizar un análisis del agua de la región.
Miramar: zona de sacrificio
La minería, tanto legal como ilegal, ha transformado a Miramar en lo que muchos denominan un ‘área de sacrificio’. Según informes de la Universidad de Costa Rica (UCR), un 31.86% del cantón está destinado a concesiones mineras, lo que incluye la propia zona urbana, lo que genera preocupaciones acerca de la sostenibilidad y la salud de sus habitantes.
Cronología de un conflicto
2007: Operaciones suspendidas debido a deslizamientos de tierra.
2009: Se presentan quejas sobre contaminación causada por cianuro y metales pesados en el agua.
2023: Se ordena a una minera el cierre temporal debido a la aparición de problemas de salud relacionados.
2024: Nuevas denuncias sobre la contaminación química en el río obligan a movilizaciones sociales.
Esta información se ha obtenido a partir de fuentes de comunidades locales y documentos públicos que reflejan el descontento general.
¿Qué sigue?
La ciudadanía exige respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades. Mientras tanto, los habitantes de la región de Río Ciruelas siguen esperando una justicia ambiental que les brinde tranquilidad y protección a su entorno.