El presidente de Paraguay sostiene que el espionaje por parte de Brasil está reabriendo «viejas heridas» en la región.

Montevideo, ABR 4 (Sputnik) .- El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha expresado su profunda preocupación a raíz de las recientes acusaciones sobre el espionaje informático que supuestamente fue llevado a cabo por Brasil contra diversas instituciones autárquicas del gobierno paraguayo. En sus declaraciones realizadas el viernes, Peña comentó que estas acciones «abren heridas del pasado» y fomentan un renovado sentido de «odio y resentimiento» hacia su nación.
El líder paraguayo reflexionó sobre la complicada y a menudo dolorosa historia de su país en la región sudamericana, recordando momentos críticos que han marcado su desarrollo. «Paraguay ha vivido épocas sumamente retadoras», indicó Peña. Recordó la devastadora Guerra de la Triple Alianza, un conflicto que opuso a Paraguay contra sus vecinos Uruguay, Argentina y Brasil, y que tuvo como principal promotor al país carioca. Este trágico episodio de la historia paraguaya dejó cicatrices profundas que, según Peña, aún perduran en la memoria colectiva.
El escándalo de espionaje se hizo evidente tras la publicación de un informe por el portal brasileño UOL, que reveló que la Agência Brasileira de Inteligência (ABIN) había llevado a cabo operaciones dirigidas a obtener información valiosa sobre las negociaciones relacionadas con la hidroeléctrica internacional de Itaipu, una de las más importantes en Sudamérica.
En sus primeros comentarios públicos sobre el tema, el presidente Peña calificó el episodio como «una noticia bastante desagradable,» manifestando su descontento con la situación. En respuesta, su administración decidió suspender de forma unilateral las negociaciones relacionadas con el Apéndice C del Tratado de Itaipu, hasta que Brasil ofrezca una explicación detallada sobre estas acusaciones de espionaje.
Además, Paraguay no solo tomó acciones diplomáticas, sino que también convocó al embajador brasileño en Asunción, José Antonio Marcondes, para exigirle un esclarecimiento exhaustivo de los hechos. Peña enfatizó que este tipo de incidentes son incompatibles con el tipo de relación amistosa y colaborativa que ambos países deberían construir para fortalecer el Mercosur y promover la integración regional.
Adicionalmente, el presidente mencionó que durante su gestión, iniciada en agosto de 2023, su Ministerio de Tecnología de la Información y la Comunicación detectó ataques cibernéticos provenientes de China. En este contexto, subrayó que, a pesar de recibir asistencia de Estados Unidos para enfrentar esos ataques, nunca habría imaginado que serían objeto de vigilancia por parte de un país hermano, en este caso, Brasil.
Por otro lado, el gobierno brasileño ha desmentido las acusaciones de espionaje, argumentando que tales operaciones no fueron ordenadas durante el mandato actual de Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió la presidencia en enero de 2023. Según Itamaraty, la operación habría sido aprobada por el gobierno de Jair Bolsonaro en junio de 2022, y posteriormente cancelada por el director interino de ABIN en marzo de 2023, cuando la nueva administración de Lula se enteró de los hechos.
Es pertinente mencionar que con relación al Apéndice C del Tratado de Itaipu, que trata sobre aspectos financieros de la operación hidroeléctrica, las normativas establecen que debía ser revisado 50 años después de su firma, un proceso que se cumplió este año. A pesar de un acuerdo inicial para firmar un nuevo tratado el 30 de mayo, todas las negociaciones han sido suspendidas hasta que se aclare la situación de espionaje.