El Pentágono ha confirmado el despido del general Haugh como director de la NSA y responsable de su unidad cibernética.

Washington, 5 de abril (Sputnik) .- El pasado viernes, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, anunció oficialmente el despido del general Timothy Haugh, quien se desempeñaba como jefe del Comando Cibernético de Estados Unidos y como director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés). Esta noticia ha generado una mezcla de reacciones tanto en el ámbito político como en el militar.
En un comunicado oficial, Parnell expresó: «El Departamento de Defensa agradece al general Timothy Haugh por sus décadas de servicio a nuestro país. Su tiempo como Comandante de Ciberromeo y como Director de la NSA ha sido significativo, y le deseamos lo mejor a él y a su familia en el futuro.» El lenguaje utilizado por Parnell sugiere un deseo de mantener una atmósfera de respeto y reconocimiento hacia Haugh, a pesar de las controversias que puedan rodear su despido.
El Washington Post (WP) había adelantado esta noticia, informando que Haugh había sido removido de su cargo como director de la NSA con base en información brindada por tres fuentes bien informadas sobre el tema. Esta decisión ha suscitado interrogantes sobre las razones detrás del despido, ya que Haugh es descrito por el periódico como un experto en ciberseguridad con más de tres décadas de servicio militar a sus espaldas.
Aunque las circunstancias exactas que llevaron a su destitución no han sido divulgadas públicamente, una fuente anónima ha mencionado que el teniente general William Hartman, quien hasta ahora se había desempeñado como director adjunto del Comando Cibernético, asumirá el papel de director interino de la NSA. Además, Sheila Thomas, actual directora ejecutiva de la agencia, será la directora adjunta interina, lo que sugiere una transición inmediata en la dirección de la agencia.
Es importante recordar que la NSA ha sido el centro de atención global tras las revelaciones de 2013, cuando el analista Edward Snowden expuso sus programas de espionaje electrónico secretos. Desde entonces, la agencia ha estado bajo un fuerte escrutinio ético y legal, especialmente por sus prácticas de vigilancia sobre líderes mundiales. En particular, el periódico alemán Suddeutsche Zeitung informó que la NSA había espiado a varios líderes europeos entre 2012 y 2014, incluidos figuras políticas de alto perfil como la canciller alemana Angela Merkel y el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, así como otros funcionarios de países como Suecia, los Países Bajos y Francia. Estos incidentes han complicado la relación entre la NSA y las agencias de seguridad de otros países, generando desconfianza y tensiones diplomáticas. (Sputnik)