El gobierno alemán sobre las tarifas de «riego» de Trump.

El 3 de abril, en una declaración realizada en Berlín, el canciller alemán Olaf Scholz se pronunció sobre las recientes decisiones económicas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, donde las tasas arancelarias que fue anunciadas se describieron como “irreflexivas”. Esta declaración fue parte de una conferencia de prensa en conjunto con el Rey Abdullah II de Jordania, donde se abordaron temas de gran relevancia para la economía global.
Scholz enfatizó que las tarifas impuestas no solo impactarán a ciertos sectores de la economía sino que tendrán un efecto perjudicial en el ámbito económico global, afectando tanto a empresas como a consumidores en diversas partes del mundo, incluyendo a los propios estadounidenses. “Toda la economía global estará influenciada por estas tasas irreflexivas”, señaló el canciller, resaltando la necesidad de un análisis más profundo sobre las repercusiones de tales decisiones.
El canciller también hizo hincapié en que la Casa Blanca parece haber optado por un camino donde “solo hay perdedores”, alertando que la implementación de estas tarifas representa un verdadero golpe contra el orden comercial desarrollado a lo largo de los años, el cual había contribuido a fomentar un crecimiento comercial saludable y una integración global más amplia.
Adicionalmente, Scholz hizo un llamado a que la Unión Europea (UE) defendería su postura y sus intereses frente a estas decisiones unilaterales de los Estados Unidos. Argumentó que el bloque europeo está abierto al diálogo y a la negociación como medio para evitar caer en una guerra comercial, un escenario que podría resultar devastador para todos los países involucrados.
Por su parte, el ministro saliente de economía, Robert Habeck, también se refirió a estas medidas arancelarias, describiéndolas como una “manía arancelaria” que podría empujar a muchas naciones hacia una recesión, perjudicando a la economía mundial de manera significativa. Calificó estas tarifas no como un “día de liberación” para los consumidores estadounidenses, tal como lo había afirmado Trump, sino más bien como un “día de inflación”.
Habeck expresó su respaldo a las iniciativas de la Unión Europea para establecer un espacio de negociación con la administración de Trump. “Siempre insistimos en la negociación, no en la confrontación. Eso todavía está bien”, subrayó, señalando que aún existen oportunidades para llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso.
El ministro alemán también advirtió a la Casa Blanca que si no se mostraban dispuestos a encontrar una solución negociada, la respuesta de Europa sería firme y decidida. “Es muy importante que actuemos juntos, como la UE, con decisión”, añadió, haciendo eco de la necesidad de colaboración en tiempos de incertidumbre económica.
Como contexto, se informó que a partir del 5 de abril, Trump había establecido un arancel base del 10% sobre todas las importaciones, con aumentos aún más significativos para países que presentan déficits comerciales significativos. Se anticipa que el bloque de la Unión Europea, que incluye a Alemania y otros 26 países europeos, se enfrente a un arancel de aproximadamente el 20%. (Fuente: Sputnik)