El canciller chino afirma que los efectos de la Rusia china favorecen la multipolaridad global.

Moscú, 1 de abril (Xinhua) — El actual ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, enfatizó en una reciente entrevista que la colaboración entre China y Rusia no solo representa un beneficio inmediato para ambos países, sino que también es un importante impulsor de la multipolaridad global y la democratización de las relaciones internacionales. Estas declaraciones fueron realizadas durante su visita oficial a Rusia, donde destacó la creciente sinergia entre ambas naciones.
Wang Yi hizo énfasis en que, tanto China como Rusia, asumen responsabilidades significativas en lo que se refiere a la paz y el desarrollo global. Considerando que ambos países son las principales potencias en el mundo y además miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, tienen un papel fundamental en la escena internacional, según señaló Wang, quien es también un alto miembro del Comité Central del Partido Comunista Chino.
Bajo la dirección estratégica de los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin, ambos países han ido intensificando su asociación integral y coordinada. Esta relación, de acuerdo a Wang, no solo es relevante en el contexto histórico actual, sino que también responde a una lógica a largo plazo, destinada a fortalecer su cooperación en múltiples áreas.
Wang delineó tres características esenciales que marcan la relación actual entre Rusia y China.
En primer lugar, destacó que la relación se fundamenta en una filosofía de amistad duradera, donde ambos países se comprometen a no convertirse en adversarios. Este enfoque ha permitido que las relaciones se desarrollen sobre la base de una experiencia histórica revisada, donde los líderes han decidido dejar atrás conflictos pasados para enfocarse en un futuro de colaboración y oportunidades compartidas.
Subrayó que el concepto de mantener una amistad y evitar la enemistad está consagrado en un tratado que establece las bases legales para una colaboración estratégica entre China y Rusia en niveles superiores.
La segunda característica mencionada por Wang se centra en la igualdad y la colaboración que genera beneficios mutuos. Desde la década de 1990, ambos países han acordado trabajar sobre principios de igualdad y beneficio recíproco. Con el paso del tiempo, esto ha evolucionado hacia una colaboración que busca el beneficio compartido, permitiendo a ambos países fortalecer sus intereses comunes en una variedad de sector. Según Wang, este enfoque ha enriquecido la relación, llevándola a un nivel nunca antes visto.
A través de décadas de desarrollo, la relación ha crecido y se ha diversificado, generando beneficios concretos tanto para el pueblo ruso como para el chino, así como para el ámbito internacional, gracias a la colaboración efectiva en diversas esferas.
Por último, la tercera característica que destacó Wang es el principio de “sin alianzas, sin confrontaciones y sin dirigirse a ninguna tercera parte”. En un mundo donde la tensión puede ser alta, especialmente entre grandes potencias vecinas, este principio garantiza que la relación entre Rusia y China no constituya una amenaza para otros países. Wang resalta que este enfoque permite que ambas naciones mantengan su soberanía sin ceder a presiones externas o interferencias no deseadas.
Finalmente, Wang Yi afirmó que la relación entre China y Rusia sirve como un modelo innovador para las relaciones internacionales contemporáneas, constituyendo un baluarte de estabilidad en un mundo cada vez más inestable. Este principio de colaboración es considerado por él como una elección inevitable para el futuro del desarrollo tanto de China como de Rusia.