Ecuador enfrenta la presencia de agua contaminada durante el recorrido hacia la operación de seguridad.

Quito, 5 de abril (Latin Prensa) – El Ministerio de Defensa de Ecuador ha confirmado recientemente la participación de Erik Prince, el conocido fundador de la empresa de seguridad privada estadounidense Blackwater, en una operación dirigida a combatir el crimen organizado en la ciudad costera de Guayaquil. Este anuncio fue realizado el 5 de abril de 2025 a las 10:29 a.m., generando un amplio debate sobre la estrategia de seguridad del país.
El Ministerio de Defensa proclamó en su cuenta oficial de la red social X, señalando que «¡Una nueva etapa histórica para la seguridad ya ha comenzado!» Alerta sobre la presencia de Prince, cuya participación se relaciona con una misión específica contra el «narcotráfico» y las «mafias» que han proliferado en la región.
En las imágenes divulgadas, se puede ver a Prince junto a importantes figuras del gobierno, incluyendo al Ministro del Interior, John Reimberg, y al Ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo. Esta imagen ha suscitado opiniones diversas debido al historial controvertido de Blackwater y su asociación con operaciones militares estadounidenses en conflictos de larga duración como las guerras de Irak y Afganistán, en las que enfrentaron repetidas acusaciones de uso excesivo de la fuerza.
La incorporación de Erik Prince ha recibido críticas, sobre todo desde el sector político. El presidente y candidato a la reelección, Daniel Nnovera, fue blanco de críticas en marzo cuando se presentó la colaboración con la compañía de Prince, que algunos describen como una militarización de la seguridad pública, considerando que estos «mercenarios» no tienen un conocimiento profundo de la realidad ecuatoriana.
El ministro Loffredo ha comentado que la iniciativa también incluye «talleres» que proporcionarán orientación y capacitación, aunque subrayó que las actividades realizadas bajo la dirección de Prince no se limitarán exclusivamente a los problemas del narcotráfico y la delincuencia organizada. Sin embargo, esta falta de limitaciones ha generado inquietudes entre la población y analistas políticos.
La candidata presidencial de Citizen Revolution, Luisa González, se ha manifestado en contra de la llegada de la empresa militar privada, argumentando que los recursos que se destinarían a pagar a los mercenarios podrían ser más eficaces si se utilizaran para mejorar el equipamiento de la policía y las fuerzas armadas de Ecuador.
Esto se torna más preocupante, dado que Ecuador está a tan solo una semana de las elecciones presidenciales, y el país enfrenta una crisis de seguridad acentuada por un aumento alarmante de violencia en las calles. La situación se complica aún más con los diferentes enfoques de los candidatos, como Nnovera y González, quienes proponen soluciones distintas ante la proliferación de violencia y delitos en instituciones públicas y privadas.
A lo largo del año, Ecuador ha reportado más de 1,500 homicidios hasta ahora, lo que indica un creciente problema de seguridad, a pesar de las declaraciones de estado de excepción y otras medidas legislativas que incluyen la militarización de ciertas áreas para intentar frenar el avance del crimen organizado. Los esfuerzos del gobierno de Nnovera buscan instaurar un cambio radical en la seguridad pública del país.